¡México no tiene segunda vuelta!

Con ocasión de las elecciones en México el próximo primero de Julio, permítanme extender una invitación a todos mis amigos Colombianos: en vez de leer El Tiempo, El Espectador o Semana (o cualquier otro de los medios en Colombia) vayan a El Universal, Reforma o El Financiero (o cualquier otro de los medios en México) y lean algunas columnas seleccionadas al azar. Como yo, puede que ustedes no manejen fluidamente los detalles finos de la política azteca, pero les garantizo que van a lograr entender perfectamente todo el drama que se está viviendo allá. Con candidatos coloridos y mesiánicos, medios histéricos, y redes sociales atiborradas de fake news las elecciones allá parecen calcadas a las nuestras, y uno está en la obligación de reevaluar esa premisa que dice que los colombianos somos una raza particular en todo lo que hacemos.

Continue reading “¡México no tiene segunda vuelta!”

Una mirada diferente a las elecciones

La imagen que encabeza esta entrada: ¿Pueden adivinar qué es? Cuando yo la veo, su textura y volumen me hacen pensar que es algún tipo de piedra, no precisamente esférica pero más bien con la figura esa que recita uno en el colegio para describir a la tierra: achatada en los polos y abultada en los extremos. O tal vez es una fruta, como una calabaza…

Continue reading “Una mirada diferente a las elecciones”

Una sencilla encuesta de preferencias

La semana pasada hice una encuesta sobre la preferencia que había sobre los candidatos a la primera vuelta presidencial en Colombia de este año. Quienes tomaban la encuesta podían organizar a los cinco candidatos, más el voto en blanco, de acuerdo a su preferencia, desde el que consideraban que representaba la mejor opción (y le asignaban el valor 1) hasta el peor de todos (al que asignaban el valor 6). La siguiente imagen muestra dos ejemplos de cómo podía responderse.

Continue reading “Una sencilla encuesta de preferencias”

¿Por qué no estás en el tarjetón?

tarjetón.jpg

En una entrada del año pasado de su blog, Nick Trefethen (quien fue mi supervisor en Oxford) observaba que en la lista de sus compañeros de promoción de Harvard de 1977 había líderes en toda suerte de actividades y disciplinas excepto en política. Y contrastaba esto con la situación durante la guerra de independencia americana, cuando  los líderes políticos eran de la estatura de Hamilton, Jefferson y Madison. Su conclusión era que hoy en día la política no era una carrera atractiva para atraer el mejor talento, y que por eso Estados Unidos pagaba ahora las consecuencias.

Continue reading “¿Por qué no estás en el tarjetón?”

Esperando a Cincinato

68a8d246c191454200edffea815c8708

El enfrentamiento entre Roma y los ecuos había llegado a un punto crítico cuando el cónsul Lucio Menucio fue sitiado en el campamento que había levantado cerca de Tusculum. En Roma, el senado entró en pánico y decidió que la única salvación era llamar al general Lucio Quincio Cincinato para volverlo dictador. Era una apuesta arriesgada, puesto que los poderes de dictador eran ilimitados, y se corría el riesgo de abrirle las puertas a alguien con tanta ambición de poder que luego fuera imposible de controlar.

Cuenta la leyenda que cuando la delegación del senado llegó a donde Cincinato a informarle de su nombramiento, encontró a este arando las tierras de su pequeña parcela que tenía frente a la humilde choza donde vivía con su mujer. En cuanto recibió la toga de dictador, partió a Roma donde convocó un ejercito con el que atacó y venció a los ecuos. Dieciséis días más tarde, y con su labor cumplida, Cincinato renunció como dictador y regresó a su parcela a seguir arando la tierra.

Continue reading “Esperando a Cincinato”

Lunes por la mañana

559059_1

Las motivaciones y los incentivos son dos cosas que se parecen pero en realidad son bien diferentes. En mi trabajo, por ejemplo, me motiva aplicar mis conocimientos y habilidades, resolver problemas complejos en un campo que encuentro apasionante y ver que mis productos tienen un impacto positivo en mis clientes. El incentivo es mucho más mundano: devengo un salario por hacer todo esto. La motivación viene de mi interior mientras que los incentivos vienen de afuera y ayudan a alinear lo que yo hago con lo que mi empleador quiere que yo haga. No sé el caso de ustedes, pero creo que la firma para la que trabajo haría una apuesta arriesgada si sólo confiara en mis motivaciones para que yo apareciera cada lunes por la mañana en la oficina.

Continue reading “Lunes por la mañana”