La clave de invertir y no especular

b-is diversification dead.jpg

La semana pasada hubo gran alboroto en Colombia alrededor de las perdidas que tuvieron los fondos de pensiones privados durante el primer trimestre. La voz de alerta vino de los mismos clientes que quedaron pasmados cuando vieron que los rendimientos de sus ahorros eran negativos. Desconcertados, empezaron a hacer rodar por WhatsApp las fotos de sus extractos mostrando las perdidas y exigiendo explicaciones de qué es lo que estaba pasando. En un par de dias la noticia ya estaba en todos los medios y al presidente de Asofondos le tocó salir a dar explicaciones. Explicaciones que no tienen nada de raro: los mercados internacionales se cayeron en Febrero, y la onda expansiva llegó hasta los hogares colombianos.

Cuando leí la noticia la desestimé casi de inmediato, juzgando este episodio como otra muestra de histeria colectiva amplificada por las redes sociales. Cualquier persona que esté en contacto con los mercados sabe que este tipo de cosas pasa, que los rendimientos no siempre son positivos, y que parte del juego consiste en tener estomago para resistir el vertigo de las caidas. Sin embargo, reflexionando un poco más sobre esto, caí en cuenta que de hecho los clientes que salieron a pedir explicaciones hicieron lo correcto y que todos podemos aprender un poco de su actitud desafiante. Con estas cuestiones de dinero muchas veces no somos lo suficientemente inquisitivos y dejamos que sean otros los que tomen nuestras decisiones. Mucho mejor estar alerta de lo que pasa, estar al tanto siempre de que está pasando con nuestros ahorros e inversiones, y exigir explicaciones sin pena alguna cuando hay algo que no se entiende.

Alguien podría ir más allá de la explicación que dio Asofondos y preguntar ¿qué hacían los fondos de pensiones colombianos invirtiendo en los mercados internacionales? Después de todo uno podría construir facilmente un argumento nacionalista resaltando la importancia de invertir en el país y lo noble que sería dejar esos recursos en Colombia para que otros sectores de la economía se beneficien.

Destinar parte de los recursos de un fondo en el exterior se fundamenta en uno de los principios básicos de la inversión a largo plazo: la diversificación. Este puede sonar a uno de esos conceptos nebulosos e inconsecuentes de los economistas, sin embargo para mi es definitivamente la clave que separa a los inversionistas reales de los especuladores. Un portafolio bien diversificado permite construir una estrategia adecuada de inversión que de rendimientos positivos pero realistas. Sin diversificación uno simplemente está dejando que sea la suerte la que se encargue de su dinero.

Y aunque uno puede formular muy precisamente qué es la diversificación, es mucho más fácil ilustrarlo con ejemplos: Invertir en 10 empresas de tecnología diversifica menos que invertir en 10 empresas cada una en sectores diferentes (por ejemplo una en tecnología, otra en el sector de la energía, otra en productos industriales, otra en salud, etc). Invertir solamente en empresas colombianas, o solamente gringas, o solamente europeas, diversifica menos que si se invierte simultaneamente en empresas en Colombia, Estados Unidos y Europa. No existe una regla precisa que determine el número de empresas que se necesiten para tener una diversificación apropiada, pero en general se necesitan más de unas 20 empresas y menos de unas 100 para capturar todos los beneficios.

El concepto de diversificación va más allá del mercado accionario. Invertir solamente en acciones de empresas diversifica menos que si se invierte en acciones y bonos. Para los que están en bienes raices, invertir solamente en casas y apartamentos en un único barrio de la ciudad diversifica menos que invertir en varios sectores de ésta. E incluso en inversiones no tradicionales el concepto aplica. Un vehiculo de inversión perfectamente respetable es vino de altisima calidad, y uno diversifica menos si invierte únicamente en vinos de Burdeos a si uno también invierte en Borgoña, Toscana y Rioja.

Una estrategia totalmente diversificada busca ir un paso más allá e invierte simultaneamente en el mercado accionario, en renta fija, en bienes raices, en negocios que están hasta ahora arrancando, en vinos, y basicamente en cualquier tipo de activo que pueda generar un rendimiento.

La estrategia de diversificar tiene sus origenes en el trabajo de Harry Markowitz en la década de 1950 con su Teoría Moderna del Portafolio y transformó por completo la manera en la que entendiamos el mundo de las inversiones. Su marco conceptual ayudó a sacar del oscurantismo la manera como la gente pensaba y actuaba con respecto al dinero y le dio un enfoque científico sin el cual seguiríamos apoyándonos en mitos y fabulas para determinar nuestro futuro.